lunes, 17 de noviembre de 2008

La oscuridad, la sal y el silencio de un rincón

Una vez más arrumbado en un rincón
a la orilla de un debil rayo de tu voz
que se va perdiendo lentamente en la oscuridad,

un debil hilo de voz se cuela por mis tímpanos
para amarrarse a mis entrañas, a mis ansias,
se dispara la esquizofrenia, la sal,

gasto la tinta, el papel y mi intelecto
carcomido por la desesperación al no descifrar
los enigmáticos comportamientos del silencio,

¿Descubriré ese misterio?,
hoy solo balbuseo tu nombre,
una vaga visión amorfa en la pared.

Una vez más arrumbado en un rincón.

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